Primero se comprueba la prenda

La impresión DTG trabaja especialmente bien sobre prendas con alto contenido de algodón, pero composición, color, acabado y tratamientos del tejido influyen. Cuando las camisetas son aportadas, necesitamos conocer marca, modelo, composición y estado.

Una prenda usada, lavada, impermeabilizada o con costuras dentro del área de impresión puede reaccionar de manera distinta. También debe acordarse qué sucede si una unidad aportada presenta un defecto o no admite el proceso.

Quince archivos exigen un sistema de identificación

Cada arte debe estar a tamaño final, con calidad suficiente y un nombre que se relacione inequívocamente con la camiseta. No sirve enviar archivos como “final”, “final2” y “ahora sí”. Una tabla con número de unidad, talla, color y archivo evita asociaciones incorrectas.

Si las imágenes comparten posición y tamaño, se define una plantilla. Si cambian, cada variación requiere revisión. El tiempo no depende solo de imprimir quince veces, sino de preparar y comprobar quince combinaciones.

Qué debe incluir el presupuesto

El presupuesto debe separar impresión, posibles tratamientos, preparación de archivos y condiciones de prendas aportadas. También tiene que indicar que plazo y precio solo se confirman después de revisar todo el material.

Esta consulta demuestra por qué una cifra rápida sin ver camisetas ni diseños sería poco fiable. La respuesta profesional empieza solicitando información, no inventando un precio medio.