Identificar el material evita errores

“Metal”, “plástico” o “madera” son descripciones demasiado amplias. El aluminio anodizado no se comporta como acero inoxidable; un plástico puede ser apto, marcar mal o no poder procesarse. En madera, veta, resina y recubrimiento cambian tono y profundidad.

Pedimos fotografía, medidas, material exacto y objetivo: contraste, eliminación de recubrimiento, grabado perceptible o corte. También necesitamos saber si la pieza es plana, curva, grande o difícil de fijar.

CO₂ y fibra resuelven problemas diferentes

El láser CO₂ se utiliza para grabar y cortar determinados materiales no metálicos, como madera o metacrilato, dependiendo del espesor y composición. La fibra se orienta al marcado de metales y ciertos plásticos compatibles.

No se selecciona la máquina por el nombre del producto, sino por la interacción entre fuente láser, material y acabado. Para cristal 3D existe además un proceso distinto que requiere preparación específica de la imagen.

Prueba, posición y serie

En piezas aportadas o aleaciones desconocidas puede ser necesaria una prueba. Debe acordarse dónde se realizará y qué margen existe, porque una marca láser no se elimina como una pegatina.

Después de aprobar contraste, tamaño y posición, la serie necesita una plantilla de colocación y control de datos variables si incluye nombres, códigos o numeración. El presupuesto depende de preparación, tiempo de máquina, unidades y manipulación.