Por qué no existe una medida universal

Dos textos con la misma altura pueden comportarse de forma opuesta. Una letra mayúscula sencilla y abierta soporta mejor el bordado que una caligrafía fina con trazos cruzados. El tejido también se mueve, absorbe puntada y modifica el contorno.

Como referencia de trabajo, letras alrededor de 5,5 mm necesitan revisión. No debe utilizarse como garantía automática. Algunas tipografías requieren más altura; otras pueden adaptarse simplificando formas.

Los cinco factores principales

  • Altura real de la letra, no solo tamaño total del logotipo.
  • Grosor de cada trazo y espacio entre caracteres.
  • Huecos internos de letras como A, B, P, R, e y a.
  • Estabilidad del tejido y uso de entretela.
  • Contraste entre color de hilo y prenda.

Tipografías que suelen dar menos problemas

Las letras de palo, con trazos uniformes y espacios abiertos, suelen ofrecer mejor lectura. Las tipografías condensadas, firmas, serifas muy finas y textos enteros en cursiva necesitan más cuidado.

No elegimos la tipografía por el cliente. Si se solicita una fuente concreta debe indicarse su nombre y, cuando no está disponible, aportarse una imagen del texto completo. El cliente confirma el aspecto final.

Cómo adaptar un texto

Podemos aumentar tamaño, separar letras, engrosar trazos, eliminar una línea secundaria o utilizar impresión para los detalles pequeños. En algunos diseños conviene conservar el símbolo bordado y trasladar información secundaria a otro lugar.

La muestra o simulación permite revisar lectura, color y proporción. Si un texto sigue sin funcionar, decirlo antes de producir protege la prenda.

Datos que debes enviar

  • Texto exacto y ortografía revisada.
  • Tipografía elegida.
  • Altura o ancho deseados.
  • Prenda, tejido, color y ubicación.
  • Número de unidades y variantes.